5 de septiembre de 2011

El otro, el mismo

El pibe Altamira nació como un homenaje socarrón a la épica izquierdista. Los menos imaginativos leyeron una burla personal. No es así: Las personas se burlan solas, la realidad imita al arte; y el pibe Altamira perdió razón de ser.


11 comentarios:

  1. Y termino como debew ser con Chiche Gelblung un final mas que digno,

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  2. le hubieras puesto el pibe bonacci y no pasaba nada

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  3. 1. Buenísimo las cosas que rechaza la izquierda británica.

    2. Doy fe de las bellas chicas troskistas. Casi me enganchan...

    3. ¡Quiero más del Pibe!

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  4. Copio un twitter que me llamó poderosamente la atención:

    @altamirajorge - Jorge Altamira
    @Nicloisse Peron firmaba Descartes y Lenin, Stalin, el aleman W Brandt y otros fueron jefes de gobierno con seudonimos. Alta la mira

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  5. La vocación docente te traiciona, como Altamira nos traicionó a todos. Si los utopistas delirantes se vuelven cínicos ¿qué queda para los poíticos "burgueses"?
    El diálogo en la Fabian Society con las razones profundas del particularismo británico está impagable.

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  6. Buenísimo!!!!!!!

    Como siempre, un gran gusto!!!!!


    Saludos!!!!!!!

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  7. Ahora se vienen los nuevos spots de Altamira y el Chipi: "la burguesia nos exige 25 millones de votos para ganar una elección en octubre" (?)

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  8. El pibe Altamira es el Inodoro Pereyra de nuestros tiempos.

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  9. Queríamos tanto a los fabianos. Altamira forever!
    Suri.

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  10. Me emocioné un poco con el diálogo final entre el autor y el pibe.

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